Nacido en la capital española, de padres marroquíes, Achraf Hakimi se unió a los 7 años a la cantera del Real Madrid, donde completó toda su formación antes de debutar con el primer equipo a los 18 años, de la mano de Zinedine Zidane.
Tras conquistar la Liga de Campeones con los blancos, se marchó al Borussia Dortmund, donde jugó durante dos temporadas y perfeccionó su juego como lateral derecho, convirtiéndose en un titular indiscutible. En su segunda temporada en Alemania, terminó con 9 goles y 10 asistencias en Bundesliga, además de actuaciones destacadas como su doblete ante el Inter de Milán en Champions League. No necesitó más para llamar la atención de Antonio Conte, quien lo fichó en el verano siguiente.
En Italia, este veloz contragolpeador volvió a ser decisivo en 15 ocasiones y conquistó el título de la Serie A, que el Inter no ganaba desde hacía 10 años. Era el sexto título personal del joven jugador, por entonces de 22 años, considerado ya como la gran esperanza del fútbol marroquí de su generación.
Recién coronado, Hakimi fue fichado por el Paris Saint-Germain en el verano de 2021.
Se integró rápidamente al once parisino y disputó 40 partidos en 2022, temporada en la que también se proclamó campeón de Francia con los Rouge et Bleu. Ese mismo año, fue uno de los protagonistas del histórico recorrido de Marruecos en la Copa del Mundo, alcanzando las semifinales por primera vez en su historia y siendo también la primera vez que un país africano llegaba tan lejos. En 2022/2023, completó otra gran temporada con 39 partidos, 5 goles y 5 asistencias. Fue nuevamente campeón de Ligue 1 y seleccionado en el equipo del año del campeonato.