Dos semanas después de haber luchado por conseguir su clasificación frente al AS Mónaco (2-2), el Paris Saint-Germain regresaba a la Champions League y al Parc des Princes para el partido de ida de los octavos de final de la competición. Frente a los Rouge et Bleu, un rival de peso: Chelsea, cabeza de serie tras terminar entre los ocho primeros en la fase de grupos. Impulsados por un Parc des Princes al rojo vivo, los parisinos se adelantaron rápidamente, y Bradley Barcola abrió el marcador con un potente disparo de izquierda tras un pase de João Neves (1-0, 10’).
El Parc rugió de alegría por primera vez, antes de vivir un segundo sobresalto cinco minutos más tarde, cuando Ousmane Dembélé hizo la diferencia en el área rival y disparó repentinamente, siendo desviado hacia su poste por Filip Jörgensen (15’). Luego fue el turno de Chelsea de aparecer varias veces en el área parisina, apoyándose especialmente en João Pedro y la velocidad de Pedro Neto. Y tras un saque de esquina ejecutado por los Blues, Malo Gusto, encontrado en el lado opuesto, igualó para los suyos justo antes de la media hora de juego con un disparo de derecha (1-1, 28’).
Todo estaba por rehacerse para París, que se enfrentaba a un equipo londinense atento a la mínima oportunidad. Pero fue el club de la capital el que volvió a adelantarse gracias a un contraataque supersónico liderado por Ousmane Dembélé, lanzado al ritmo perfecto por Désiré Doué. El número 10 parisino se quitó de encima a Wesley Fofana antes de batir a Jörgensen con un disparo cruzado (2-1, 40’), permitiendo así a los Rouge et Bleu ir al descanso con ventaja. En la segunda mitad, los parisinos controlaron más el balón.
Sin embargo, fueron los Blues quienes lograron volver a marcar a través de Enzo Fernández, beneficiándose del trabajo de Pedro Neto por la banda izquierda poco antes de la hora de juego (2-2, 57’). Una vez más, los hombres de Luis Enrique tuvieron que sacar fuerzas de flaqueza para intentar volver a ponerse por delante ante unos londinenses combativos. Y al inicio del último cuarto de hora, Bradley Barcola recuperó el balón en los pies del portero rival, permitiendo a Vitinha devolver la ventaja a París con un sutil globo (3-2, 74’).
Esta vez, el club de la capital no estaba dispuesto a permitir que Chelsea regresara al partido. Al contrario, Khvicha Kvaratskhelia, autor de una entrada arrolladora, dio dos goles de ventaja a los parisinos con un magnífico disparo de derecha que no dejó ninguna opción a Jörgensen (4-2, 86’). Mejor aún, el extremo georgiano aprovechó la combinación entre Achraf Hakimi y Lee Kang-In para rematar de primera intención un centro y anotar un último gol para los Rouge et Bleu (5-2, 90’+4).
La guinda del pastel para el Paris Saint-Germain, que se aseguró así una primera manga intensa tras una noche espectacular. Un buen augurio de cara a un difícil desplazamiento el próximo martes, al otro lado del Canal de la Mancha, para el partido en el estadio de Stamford Bridge (21:00). ¡La cita está tomada!