Una semana después de su victoria sufrida en el campo del Estrasburgo (1-2), el Paris Saint-Germain regresaba a la Ligue 1 con motivo de la 21.ª jornada y de un nuevo gran duelo: el Clásico frente al Marsella. Para París, el objetivo estaba claro: imponerse a su rival y recuperar el liderato del campeonato. En un Parc des Princes en ebullición, los hombres de Luis Enrique tomaron rápidamente el control y golpearon primero por medio de Ousmane Dembélé, que abrió el marcador con un disparo raso tras una asistencia perfecta de Nuno Mendes (1-0, 12’).
Sacudido, el Marsella intentó reaccionar de inmediato, pero Matvey Safonov respondió con el muslo ante el remate a bocajarro de Amine Gouiri (15’). A los visitantes les costaba conservar el balón en campo parisino, al contrario que los locales, que generaban las ocasiones más peligrosas, como la de Désiré Doué, que obligó a Jeffrey de Lange a intervenir (32’). Pocos minutos después, el guardameta marsellés ya no pudo hacer nada, superado en el primer palo por el potente disparo de Ousmane Dembélé, que se deshizo con facilidad de Leonardo Balerdi y Facundo Medina para firmar el 2-0 (37’).
Cuando se esperaba una reacción marsellesa tras el paso por vestuarios, ocurrió todo lo contrario: el club de la capital siguió imponiendo su dominio, y João Neves volvió a exigir a Jeffrey de Lange, instantes antes de que Désiré Doué estrellara el balón en el poste del guardameta olímpico (50’). Menos de diez minutos después, y tras un tímido intento de cabeza de Igor Paixão (55’), fue Bradley Barcola quien se internó en el área marsellesa y estrelló el balón en el poste desde un ángulo cerrado (59’). En busca del tercer gol, los parisinos veían cómo la fortuna les daba la espalda.
La ayuda de Facundo Medina, que marcó de cabeza en su propia portería (3-0, 64’), fue bien recibida para que las Rouge et Bleu encaminaran un triunfo que ya parecía inevitable. El OM hincó una primera rodilla en tierra, antes de caer definitivamente dos minutos después, cuando Khvicha Kvaratskhelia amplió aún más la ventaja con una perfecta volea cruzada (4-0, 66’). Y la pesadilla marsellesa no terminó ahí, ya que Lee Kang-In también se deshizo de Facundo Medina para sacar un disparo de zurda que puso el broche final a la excepcional actuación de los parisinos (5-0, 74’).
Sobre el césped de un Parc des Princes que cantaba al unísono para sus héroes de la noche, el Paris Saint-Germain firmó un Clásico de antología frente a su rival y, de paso, recuperó el liderato de la Ligue 1. Un mes después de haber logrado lo imposible al remontar al Marsella tras un guion de locura en el Trofeo de Campeones, las Rouge et Bleu volvieron a brillar ante unos focenses que vivieron de nuevo una noche de pesadilla en la capital. ¡París es mágico!