Dos semanas después de la anterior jornada del campeonato, que había terminado con una victoria ante el PFC (2-1), el Paris Saint-Germain regresaba a la Ligue 1 y al Parque de los Príncipes para iniciar la segunda parte de la temporada en la élite, con motivo de la 18.ª jornada. El menú de la noche ofrecía un choque de la parte alta de la tabla frente a un Lille situado al pie del podio. Los Dogues llegaban a la capital con la firme intención de superar a Marsella en la clasificación, y Olivier Giroud confirmaba desde el inicio las ambiciones lilloises con un globo que terminó estrellándose en el travesaño parisino (2’).
Tras haber levantado los brazos al cielo demasiado pronto por el intento de su compañero, Ethan Mbappé remataba de zurda, pero se encontraba con Lucas Chevalier, ya decisivo. Por su parte, los Rouge et Bleu se mostraban clínicos frente al arco rival, como lo ejemplificó Ousmane Dembélé, quien recibió el balón en las inmediaciones del área norteña y abrió el marcador para París con un exquisito disparo de zurda al primer palo (1-0, 13’). Un gol que dio confianza a los parisinos, que fueron adueñándose del juego con el paso de los minutos, obligando a los visitantes a replegarse cada vez más sobre el césped.
Los hombres de Luis Enrique ganaban más duelos y se mostraban como los más peligrosos, pero ni Fabián Ruiz (19’) ni Désiré Doué (29’) lograban ampliar la ventaja durante el primer tiempo. Tras el regreso de los vestuarios, la presión del club de la capital se intensificaba ante un bloque norteño obligado a sufrir en sus últimos treinta metros. Siempre muy activo por el carril izquierdo, Nuno Mendes creyó concretar el momento favorable de los suyos, pero su gol fue anulado por una posición adelantada en el inicio de la jugada (57’).
Asfixiados, los Dogues terminaron cediendo ante una nueva inspiración de Ousmane Dembélé, quien, rodeado por tres jugadores del Lille, fulminó a Berke Özer con un soberbio globo y levantó a todo el público del Parque (2-0, 64’). Incluso contra las cuerdas, el LOSC no parecía capaz de inquietar a la retaguardia parisina. Por el contrario, eran los Rouge et Bleu quienes volvían a destacarse, como Désiré Doué, que aprovechó el buen trabajo de Gonçalo Ramos dentro del área rival para rematar y exigir al guardameta lillois (80’).
Pero la frutilla del postre fue para Bradley Barcola, premiado por su ingreso lleno de energía, quien le robó el balón a Aïssa Mandi dentro de su propia área y venció a Özer con un remate de zurda al primer palo (3-0, 90’+3). Al término de un encuentro vibrante, el Paris Saint-Germain impuso su ley frente al LOSC, bien respaldado por la desbordante inspiración de un Ousmane Dembélé autor de un doblete. Mientras Lens recibirá a Auxerre este sábado, ¡París se coloca provisionalmente en lo más alto de la Ligue 1.