Menos de una semana después de brillar en el partido de ida (2-0), el Paris Saint-Germain volvía a la Champions League y a enfrentarse al Liverpool para el duelo de vuelta de los cuartos de final, esta vez en Anfield. A pesar de la ventaja obtenida en el Parque de los Príncipes, los Rouge et Bleu sabían que solo estaban a mitad de camino en busca de la clasificación. En las gradas, el ambiente se hizo sentir desde el inicio, y rápidamente esa intensidad también se trasladó al campo de juego.
El equipo de Luis Enrique fue el primero en generar peligro, con intentos de Vitinha (4’) y Ousmane Dembélé (10’) que exigieron al portero Giorgi Mamardashvili. La respuesta de los Reds no tardó, pero Matvey Safonov se mostró seguro en el juego aéreo (16’). Minutos después, el guardameta volvió a intervenir ante un remate de Milos Kerkez, y poco después el capitán Marquinhos apareció para anticipar a Virgil van Dijk (31’). A pesar de la presión del conjunto inglés y del empuje de Anfield, el club parisino se mantuvo fiel a su planteamiento, y ambos equipos se fueron al descanso sin goles.
En la segunda parte, Liverpool no tuvo otra opción que asumir más riesgos en ataque. El ingreso de Cody Gakpo respondió a esa necesidad, y el neerlandés generó peligro de inmediato al exigir a Matvey Safonov (49’). Con el paso de los minutos, la presión sobre el arco parisino aumentó, pero ni Ryan Gravenberch (55’) ni Milos Kerkez (57’) lograron acertar al arco. Cuando sí lo hicieron, Safonov volvió a responder, esta vez ante el intento del joven Rio Ngumoha (71’). En ese contexto, el conjunto parisino se sostuvo con orden y trabajo colectivo.
Resistir sin ceder fue la consigna para el Paris durante este tramo del partido. Aunque el desarrollo fue distinto a lo habitual, el equipo de Luis Enrique mostró su capacidad para adaptarse, mantenerse firme y aprovechar los espacios. Así llegó la jugada que cambió el partido: tras una transición iniciada por Bradley Barcola y Khvicha Kvaratskhelia, el balón le quedó a Ousmane Dembélé en la frontal del área, quien definió con un zurdazo colocado para marcar el 0-1 al minuto 72.
Resignados, los locales seguían presionando alto sin llegar a inquietar a la zaga parisina. En el otro extremo del campo, Khvicha Kvaratskhelia y Bradley Barcola seguían marcando la diferencia, mientras que Ousmane Dembélé, nuevamente definiendo la jugada, sellaba la victoria parisina en tierras inglesas (0-2, 90+1).
Al término de un encuentro en el que brilló por su eficacia en ambas áreas, el Paris Saint-Germain daba vuelta el partido en Anfield ante el Liverpool para acceder a las semifinales de la Champions League. Así, los parisinos estarán presentes en esta instancia de la competición por tercera temporada consecutiva y por sexta vez en su historia. ¡París es mágico!