Tres semanas después de asegurar su clasificación en el campo del Chelsea (0-3), el Paris Saint-Germain volvía a la Champions League para el partido de ida de los cuartos de final. Frente a los Rouge et Bleu, un nuevo rival inglés: el Liverpool, que había eliminado al Galatasaray tras terminar en el podio de su fase de grupo. El desafío era importante, y las gradas del Parc des Princes, unidas detrás de su equipo, lo entendieron perfectamente. En el terreno de juego, los hombres de Luis Enrique también respondieron presentes. Desde los primeros minutos, fueron los Rouge et Bleu quienes tomaron la iniciativa.
Muy adelantados sobre el campo, los parisinos esperaban el momento ideal para brillar, y la jugada llegó de Désiré Doué. Escorado por la banda izquierda, el internacional francés se metió hacia el centro y lanzó un disparo que engañó a Giorgi Mamardashvili, sorprendido por la desviación de su compañero Ryan Gravenberch (1-0, 11’). Sin poder generar peligro, los Reds intentaron reaccionar con jugadas a balón parado, pero Matvey Safonov se mantuvo atento (14’). El equipo parisino continuó siendo el más peligroso, como lo demostró Khvicha Kvaratskhelia, que probó de primera intención y obligó a su compatriota Mamardashvili a estirarse para evitar el segundo (32’).
El portero georgiano volvió a brillar unos minutos más tarde, cuando le negó el doblete a Désiré Doué tras un gran desborde de Nuno Mendes por la banda izquierda (37’). Sin haber recibido ningún disparo peligroso, los Rouge et Bleu se retiraban al descanso con una ventaja de un gol, listos para iniciar un segundo tiempo bajo la misma dinámica. París buscaba el segundo tanto, y Ousmane Dembélé vio cómo el arco se le escapaba pese a una nueva jugada de Nuno Mendes por la izquierda (53’).
Pero con paciencia y constancia, los hombres de Luis Enrique lograron abrir nuevamente la defensa rival: tras un pase perfecto de João Neves, Kvaratskhelia superó al guardameta de los Reds y firmó un gol de gran calidad (2-0, 65’). La tormenta parisina continuó sobre la defensa inglesa, que apenas escapó de un penal dudoso tras un duelo entre Warren Zaïre-Emery e Ibrahima Konaté (70’). En los minutos finales, las ocasiones se sucedieron: Achraf Hakimi fue detenido por Mamardashvili (82’) y Ousmane Dembélé estrelló su disparo en el poste (87’). En los últimos instantes, Ibrahima Konaté volvió a librarse de un penal que parecía claro tras otra ofensiva de Nuno Mendes (90’+2).
Al final de un encuentro de sentido único, fue el Paris Saint-Germain quien se impuso ante Liverpool, llevándose así la primera parte de un duelo que continuará el próximo martes en Inglaterra, en Anfield, para el partido de vuelta. ¡El encuentro ya está marcado en el calendario!