Solo tres días después de haber remontado frente al Tottenham en un espectacular partido europeo (5-3), el Paris Saint-Germain volvió a la acción este sábado, en la 14.ª jornada de la Ligue 1. En el programa, un duelo histórico de la élite ante el AS Mónaco en el césped del Louis II. En busca de puntos, los monegascos empezaron el encuentro con intensidad, y el tobillo de Lucas Chevalier pudo haber salido perjudicado tras una entrada descontrolada de Lamine Camara (12’), quien milagrosamente se salvó de la tarjeta roja.
Muy activo por el sector izquierdo, Khvicha Kvaratskhelia se metió hacia el centro y sacó un disparo que Thilo Kehrer desvió a córner (25’), instantes antes de que Vitinha probara suerte y exigiera a Lukás Hrádecky (26’). La respuesta del ASM no tardó, con Folarin Balogun asistiendo a Takumi Minamino en el segundo palo, cuya definición fue detenida de manera notable por Lucas Chevalier (28’). El peligro iba de un arco al otro, y Lee Kang-In tuvo dos oportunidades, pero no consiguió acertar al arco (32’ y 35’).
Mientras tanto, el Mónaco seguía mostrando el alcance de su poder ofensivo, con una jugada a balón parado que terminó en un remate de cabeza de Mohamed Salisu, cuyo intento se estrelló en el travesaño parisino (33’). En la acción siguiente, Khvicha Kvaratskhelia respondió con un disparo con efecto muy bien ejecutado, que obligó a lucirse a Hrádecky (35’). Los Rouge et Bleu aumentaron el peligro sobre el arco monegasco al inicio del segundo tiempo, pero Kvaratskhelia volvió a toparse con el portero rival (54’) y Senny Mayulu vio cómo su cabezazo se iba apenas desviado (55’).
Sin embargo, fue el club del Principado quien finalmente abrió el marcador, gracias a una combinación de Takumi Minamino en la frontal del área que no dejó opción a Lucas Chevalier (1-0, 68’). Contra las cuerdas, el Paris necesitaba recurrir a sus recursos para reaccionar. Pero cuando Ibrahim Mbaye había realizado el desmarque correcto para quedar solo frente al arco, el delantero parisino fue detenido de manera irregular por Thilo Kehrer, quien recibió entonces la tarjeta roja (80’).
El club de la capital se apoyó en los recién ingresados para intentar volver al partido, con Ousmane Dembélé enviando un excelente balón hacia Quentin Ndjantou, quien fue desequilibrado justo en el momento de rematar (85’). En el tiempo añadido, Vitinha volvió a exigir a Hrádecky, aunque sin éxito (90’+3). Al término de un encuentro parejo, el Paris Saint-Germain cayó por la mínima en el estadio Louis II.
Los parisinos dispondrán ahora de una semana para preparar la visita del Stade Rennais FC, el próximo sábado en el Parque de los Príncipes, con la intención de reaccionar.