«Fue un partido diferente, con cuatro goles en ocho minutos, algo que no es habitual. Es casi extraño, difícil de jugar. No me gustan este tipo de partidos. Me gusta mucho más ganar que perder, pero normalmente no existe una diferencia así entre dos equipos. Es un poco lo mismo que pasó entre Lens y Como. Es un accidente, le puede pasar a cualquier equipo. Son cosas que pueden suceder en el fútbol, pero no son normales. Villarreal ya es parte del pasado. Troyes es un partido diferente. Hay muchas expectativas y eso es lo que me preocupa».
«La mejor manera de mostrar respeto por el rival es seguir jugando al máximo. Seguir jugando con intensidad, eso es el respeto, no hacer caños ni cosas por el estilo. Es como los All Blacks en el rugby: hacen el haka y después son máquinas. Esa es la mentalidad que me gusta. Podés ser superior, sin importar el resultado, pero el respeto se demuestra en la manera en que jugás al fútbol».
«Sabemos que contra Troyes habrá muchas expectativas. Todo el mundo espera que marquemos muchos goles, pero eso no es el fútbol real. Tenemos que mantenernos concentrados en el partido. Si pensás en Villarreal y empezás el partido del sábado distraído... Podemos jugar bien o mal, pero la intensidad siempre tiene que ser la misma. Así es como podemos seguir consiguiendo cosas, manteniéndonos concentrados en el presente. Si ganamos el sábado, será la primera vez que ganemos todos nuestros partidos entre dos fechas FIFA. Es una motivación extra».
«Todos son jóvenes, incluso Marquinhos, que es el más experimentado. Para mí, el gol de David Boly, cuando ves la reacción de todos los jugadores... Todos están felices por él, incluso más que cuando marcan ellos mismos. Eso demuestra el espíritu de equipo. Ese gol representa lo que es nuestro equipo. Fue un momento muy lindo. Lo más importante no son las victorias, lo que queda son las relaciones entre las personas. Es la mejor sensación que podés tener».
«Nunca hice una planificación pensando en cuántos partidos íbamos a ganar. Hay que adaptarse a cada partido y a cada rival. No sabés cuántos jugadores vas a tener lesionados, hay muchas cosas que no podés controlar. Nos mantenemos concentrados en el presente».