Una semana después de la victoria en el Parque de los Príncipes ante el Lille (3-0), y pocos días después de la derrota en Lisboa, los parisinos se desplazaban a Auxerre, colista de la Ligue 1, con el objetivo de recuperar, al menos de manera provisional, el liderato del campeonato, a la espera del desplazamiento del líder Lens a Marsella este sábado.
Con la acumulación de partidos y las ausencias, Luis Enrique presentó aun así un once claramente ofensivo, en un 4-2-3-1, con Chevalier en la portería; Zabarnyi y Beraldo en el eje de la defensa, flanqueados por Lucas Hernández y Zaïre-Emery, que disputaba su partido número 100 en Ligue 1 con el PSG. Vitinha, capitán este viernes por la noche, y Mayulu en el centro del campo, por detrás de Kvaratskhelia, Barcola y Mbaye, en apoyo de Ramos como referencia en ataque.
Los Rouge et Bleu provocan el primer escalofrío muy pronto, nada más comenzar, tras un pase láser de Vitinha desde su propio campo hacia Barcola, que finalmente se topa con Léon en su camino (1’). Una primera brecha que no da fruto, pero que muestra de inmediato la voluntad de los parisinos de ir al ataque frente a un bloque bajo (algo ya habitual). Pero el Auxerre sabe jugar al contraataque, y Sinayoko intenta sorprender a la defensa central parisina en un balón suelto, aunque Warren despeja el peligro (5’).
Los hombres de Luis Enrique se hacen entonces con la posesión y asedian el área rival, pero, como se ha señalado, las transiciones del conjunto borgoñón pueden ser muy incisivas, y Sy logra centrar con fuerza delante de la portería. El balón se pasea por delante de Namaso, que por muy poco no consigue rematar a bocajarro (24’). Ramos, por su parte, sí logra rematar a quemarropa poco después, tras un saque de esquina de Kvaratskhelia. El delantero portugués conecta un potente cabezazo, prácticamente “a la luna”, que Léon desvía de manera milagrosa (30’).
El guardameta auxerrois vuelve a jugar la carta del milagro unos minutos después, en un lanzamiento de falta lateral de Vitinha, cerrado y potente. Se produce un auténtico caos en el área: Léon rechaza un primer intento y luego un segundo delante de Mbaye, que remata ese balón suelto (36’). La intensidad sube un nivel y nuestros parisinos continúan dominando el partido frente a un equipo que se juega la permanencia en la élite.
Los jugadores del club de la capital regresan en la segunda parte con la misma determinación. Pero aunque Barcola (49’) y luego Kvaratskhelia (53’) hacen temblar a los Auxerrois, no logran encontrar el gol. El peligro sigue aumentando cuando Dembélé, que había entrado poco antes, lanza a Barcola dentro del área. Este último pica el balón de manera magnífica por delante de Léon, que respira aliviado al ver cómo el esférico se marcha rozando el larguero (63’).
La liberación llega por medio de Bradley, que por fin logra batir la vigilancia de Léon, lanzado solo frente a la portería en un contraataque fulgurante, atrapando al Auxerre en su propia trampa. Barcola se presenta ante el guardameta rival y vuelve a picar el balón, que esta vez sí acaba en el fondo de la red (0-1, 79’). Un gol merecido para el Paris y para Barcola, que encarrila a los suyos en un partido que empezaba a tener tintes de trampa.
Aunque los locales intentan hasta el final generar peligro, los parisinos se mantienen sólidos y conservan su ventaja hasta el pitido final. Una victoria de enorme valor, que les permite colocarse líderes antes de que se complete la jornada. En una Ligue 1 cada vez más apasionante, ¡todavía muy lejos de haber dicho su última palabra!