Groupe - Féminines

París Saint-Germain femenino

Al igual que sus homólogos masculinos, las rojiazules han adquirido una nueva dimensión estas últimas temporadas, como demuestra su reciente clasificación para la final de la Liga de Campeones Femenina de la UEFA.

Desde la llegada a la capital francesa en 2012 de un nuevo técnico, el experimentado Farid Benstiti, y de un nutrido grupo de internacionales, el primer equipo femenino figura ya claramente entre los cabezas de cartel de la primera división francesa, la D1. Después de ser subcampeonas, tras el Lyon, en la temporada 2014/15, Sabrina Delannoy, Laure Boulleau, Caroline Seger y compañía se presentan, más que nunca, como una alternativa creíble a la supremacía del equipo del Ródano. Y tanto en Francia como en el panorama europeo.

Con un plantel que se refuerza cada temporada, el club parisino muestra su voluntad de ser a largo plazo uno de los grandes del Viejo Continente. El 14 de mayo de 2015, en Berlín, las parisinas ya llegaron a rozar el título europeo, aunque cayeron derrotadas por 2-1 ante el Fráncfort en el tiempo añadido de la final. En el momento supuso una decepción, como es lógico, pero también ha proporcionado una importante experiencia, que reforzará en un futuro próximo las ambiciones internacionales de la entidad.

Y pasando al plano de los hechos, esta estrategia exponencial se materializa en el día a día a través de la mejora del centro de entrenamiento específico del plantel femenino, en Bougival, complementado con un terreno de juego en plena capital francesa: el Estadio de Charléty. Se han cuidado todos los detalles para garantizar que la profesionalización del equipo se desarrolle en unas condiciones de trabajo óptimas, pensadas para conducir al cuadro femenino a lo más alto. Más que nunca, el París Saint-Germain se conjuga en femenino…